Marzo 2008


Hoy estábamos trabajando en un mscape para la comarca de La Selva (Catalunya). Estamos tratando de hacer un juego de pistas en un pueblo y su castillo. Es una fortaleza del siglo XVIII y su episodio más “glorioso” ocurrió durante la Guerra del Francés. El caso es que a la hora de interpretar un recurso como éste, y al haber elegido una historia de resistencia ante el enemigo, de huida, ¿qué hacemos con los muertos? ¿Cómo hablamos de la guerra sin hablar de ellos? Es más: Y si vienen franceses a hacer nuestro MScape, ¿cómo reaccionarán ante esta historia?

En Inglaterra llaman a este tipo de interpretación “hot interpretation”; aunque en realidad en este caso no es eso, porque no se trata de un campo de concentración, ni de Belchite :P , es una cuestión de elección: ¿Qué parte de la historia voy a contar?

No podemos pretender hacer enciclopedias de los sitios que interpretamos… Pero, ¿por qué siempre tengo esta tendencia a ocultar a los muertos?

El mes pasado estuvimos de visita en Belchite (Aragón). Me acompañaban Marisilla y Laura, y era el típico sitio que desde hacía muchos años queríamos visitar… y que siempre he pensado que debería haberse recuperado como un lugar patrimonial para nuestra memoria colectiva. Tiene muchísimos visitantes al año para no estar nada explotado turísticamente, y es un claro ejemplo de cómo hasta los vencedores de la guerra perdieron … Pero está claro que lo primero que debe hacerse es visitar los sitios, descubrir su genius loci…

La primera vez que pasamos por delante de las ruinas, íbamos en el coche (o avión, depende de cómo se mire) por la carretera y nos sorprendío lo grandes que eran las ruinas. No quisimos parar el primer día porque luego no nos quedaría mucho más que visitar en los alrededores, así que lo dejamos para el último… Que lo bueno nos gusta dejarlo para el final.

No quiero polemizar, pero creo que la historia de Belchite nos ayudaría a entender otra parte de la historia de la Guerra Civil. Ahora hay, sobre todo en Catalunya, diversos proyectos para recuperar “la otra historia”, la de los que perdieron, en contraposición a la que escribieron y monumentalizaron “los que ganaron” (si es que ganó alguien) en sitios como el Valle de los Caídos o el Alcazár de Toledo, por citar dos grandes ejemplos.

Dentro de unos años tendremos la monumentalidad franquista “opresora” si se quiere, y el valor de los republicanos cruzando la frontera, en el Museo de la Junquera o defendiendo el Ebro, en el Museo de la Batalla del Ebro, pero… ¿y los civiles que estaban en el lado que ganó, pero murieron en enfrentamientos republicanos?

Todo esto pensaba cuando iba hacia Belchite (quizás porque uno de mis abuelos sufrió campos de concentración franquista, y el otro sin embargo era del bando nacional), y pensaba que un Mscape con los testimonios que todavía quedan de los supervivientes explicando cuál era su recorrido diario para ir a trabajar, cómo vivieron los asaltos y otros aspectos de su experiencia, sería bueno para la historia colectiva del país… De hecho, llevaba la PDA cargada con unos cuantos mscapes para que mis amigas pudieran experimentar en un sitio patrimonial esta nueva tecnología.

Pero una vez que llegas allí, la atmósfera es abrumadora, te aplasta, te llena de nostalgia, … Es un lugar triste, pero triste hasta quitarte las ganas de hablar, de pasear…

Quería volcar aquí mi impresión de este sitio tan especial porque me hizo pensar que no importa cuánto hayamos leído o no sobre Belchite, y digo este pueblo como podría decir cualquier otro, haya visto programas de la tele, oído programas de radio… Nada es comparable con lo que el sitio transmite… Con el espíritu del lugar…

El Mscape tiene dos aplicaciones muy “obvias”, la del turismo-interpretación y la de los juegos. Ambas experiencias se basan en la localización, gracias al GPS, del usuario en el espacio, pero normalmente se usan en sentidos opuestos.

Me explico: para los itinerarios turísticos, el Mscape suele estar “anclado” en un sitio, se disparan las infos (los contenidos) a medida que te vas desplazando por el espacio y la PDA te indica por dónde tienes que moverte. Sin embargo, la mayoría de los juegos que hasta ahora se han ido desarrollando son “portátiles”, cada usuario decide dónde quiere jugar, elige el terreno en el que quiera jugar. De la misma manera que trasladas un tablero de parchís por tu casa, o lo bajas al parque o te lo llevas de fin de semana al campo, o a la playa, enciendes la PDA, pones en marcha el juego y él detecta dónde estas y te propone una superficie de unos cuantos metros (normalmente a partir de 100 metros cuadrados) donde desarrollar tu experiencia mscape. En palabras de los creadores del software, el “terreno de juego es el mundo”.

En este sentido, se han desarrollado ya varias iniciativas en el Reino Unido remarcables, dejo ésta como ejemplo, otro dia más :P :

  • Hidden Danger UXB! : desarrollado por Fluffylogic para los laboratorios de HP de Bristol (los padres de la criatura). Se trata de desactivar a través de juegos tres minas.